Cirugía de próstata con láser: qué es, para quién y qué esperar
La cirugía de próstata con láser es una opción mínimamente invasiva que se utiliza, sobre todo, para aliviar los síntomas urinarios moderados a severos provocados por el agrandamiento benigno de la próstata (hiperplasia prostática benigna o HPB). En vez de hacer una incisión externa, la cirugía suele realizarse a través de la uretra con un endoscopio, usando energía láser para retirar o vaporizar el tejido que está obstruyendo el paso de la orina.
La idea es sencilla: si la próstata creció hacia adentro y “estrechó” el canal por donde sale la orina, la cirugía crea un canal más amplio para que el paciente orine con menos esfuerzo, menos urgencia y menos despertares nocturnos.
¿Cuándo se recomienda?
Generalmente se considera cuando:
- Los síntomas urinarios afectan calidad de vida (chorro débil, urgencia, nicturia, sensación de vaciado incompleto).
- Los medicamentos no son suficientes, no se toleran o la obstrucción progresa.
- Hay complicaciones asociadas a la obstrucción (por ejemplo, retención urinaria recurrente, infecciones repetidas o daño por obstrucción; la indicación exacta se define en consulta).
Tipos principales de cirugía láser de próstata
Aunque en internet se resume como “láser de próstata”, en la práctica hay técnicas diferentes, y eso influye en resultados y recuperación.
1) HoLEP (Enucleación con láser holmio)
HoLEP significa Holmium Laser Enucleation of the Prostate. En términos simples, el cirujano “despega” (enuclea) el tejido que obstruye, como si sacara la pulpa de una naranja y dejara la cáscara (la cápsula) intacta. Es muy efectiva para mejorar el flujo urinario y se usa incluso en próstatas grandes.
Puntos típicos para el paciente:
- Suele requerir sonda vesical tras la cirugía (frecuentemente 24–72 horas, varía por caso).
- Produce una mejora notable de los síntomas de obstrucción urinaria.
2) Láser verde (GreenLight / PVP: fotovaporización)
La fotovaporización con láser verde (a veces llamada “GreenLight”) “vaporiza” tejido prostático para desobstruir. También se realiza por uretra, sin incisiones externas.
Suele destacarse por:
- Ser una opción endoscópica/minimamente invasiva.
- En algunos perfiles puede reducir sangrado comparado con técnicas clásicas (la selección depende de próstata, medicación anticoagulante, anatomía y experiencia del equipo).
Importante: además de HoLEP y GreenLight existen otras variantes (p. ej. enucleación con tulio/ThuLEP). El punto clave es que el urólogo elige técnica según tamaño prostático, anatomía, comorbilidades y objetivos del paciente.
¿Cómo es el procedimiento, a grandes rasgos?
Aunque los detalles cambian por técnica, el esquema suele ser:
- Anestesia (general o regional, según caso y centro).
- Endoscopio por uretra.
- Láser para retirar/enuclear o vaporizar el tejido que obstruye.
- Revisión de sangrado y colocación de sonda temporal cuando corresponde.
- Alta según evolución (muchos pacientes se van rápido; algunos requieren observación).
Recuperación: qué es normal y qué no
En la recuperación temprana es frecuente:
- Ardor leve al orinar, urgencia urinaria o aumento de frecuencia por irritación de la uretra/vejiga.
- Orina con algo de sangre intermitente los primeros días (según técnica y paciente).
- Mejoría del chorro y del vaciado progresiva.
Suele recomendarse (según indicación médica):
- Hidratación adecuada.
- Evitar esfuerzos intensos y levantar peso por un periodo.
- Seguir el plan de medicamentos (analgésicos, antibiótico si fue indicado, etc.).
Riesgos y efectos secundarios (explicados en lenguaje claro)
Toda cirugía tiene riesgos, y es mejor hablarlos sin drama ni maquillaje:
Eyaculación retrógrada (semen “hacia la vejiga”): es un efecto relativamente común en cirugías desobstructivas; no suele afectar el placer, pero sí la fertilidad. (Esto se conversa antes de operar)
Sangrado (habitualmente menor que en cirugías abiertas, pero posible).
Infección.
Estenosis uretral o cicatrización que estreche el conducto (poco frecuente, pero existe).
Incontinencia urinaria transitoria: puede ocurrir, especialmente al inicio; suele mejorar con el tiempo y ejercicios guiados si se indican.